La feria del Día de los Muertos de Guadalajara

Con gran tristeza leí una nota en el periódico referente a uno de los eventos que año con año mis padres me llevaban a visitar en la ciudad de Guadalajara, México, la Feria del día de los muertos, que desde que tengo memoria se instala en el parque Morelos, centro de la ciudad, entre los meses de Octubre y Noviembre. La nota mencionaba que los comerciantes estaban pasando tiempos duros ya que sus juguetes ya no eran tan buscados, sus juguetes de cartón, sin duda con el paso de los año me temo que ésta otrora famosa feria termine por desvanecerse en el crepúsculo de los recuerdos la ciudad de Guadalajara.

El día de los muertos

La feria del día de los muertos de Guadalajara

Para quien nunca haya tenido oportunidad de asistir a ésta feria tendré que darle una pequeña idea de lo que en ella puede o podía encontrar, ya hace tres años que no tengo la oportunidad de asistir. La feria aglomera un sinfín de artículos relacionadas con la festividad del día de los muertos que ocurre el 2 de noviembre, artesanías y comidas, la feria se compone por un gran grupo de tiendas temporales que se colocan en la circunferencia del parque, y tiene también la particularidad de que lo puedes encontrar abierto desde la mañana hasta la noche, y es en la noche que yo acudía junto con mis padres y hermanos, cubierta bajo el velo de la oscuridad y decorada con las interminables luces de las tiendas es como más la recuerdo, el perfecto escenario para recordar a los muertos.

Panes de muerto y otros dulces tradicionales

La feria te recibía con sus olores, sus agradables aromas a pan recién horneado, pues en varios puestos había panaderos que con improvisados  hornos ponían a disposición del público una gran variedad el pan de muerto tradicional, desde los clásicos panes perfumados con agua de azahar, con sus huesitos de pan y revolcados en azúcar, hasta unos más elaborados que podían llevar fruta seca y costras de azúcar, que me recordaban un poco a las roscas de reyes que se sirven en enero en México. También estaban sus dulcerías que te ofrecían una increíble cantidad de dulces, en ocasiones recién hechos, mis favoritos los cacahuates garapiñados, que son cacahuates cubiertos de caramelo, pero sin lugar a dudas las estrellas de la feria son la calaveras de azúcar, que aunque no sean precisamente las más sabrosas, si son las más vistosas y son el elemento que no debe de faltar en cualquier altar de muertos. Las calaveras de azúcar son cráneos hechos de éste material, de diversos tamaños y que son decorados con distintos colorantes (siempre brillantes y alegres), formando intrincados garigoles y colocando un par de lentejuelas para resaltar sus cuencas oculares, lo mejor es que todas ellas podían ser personalizadas pidiéndole al vendedor que pusiera tu nombre en el cráneo de azúcar, y si lo tuyo no era comer azúcar en su estado más puro, podías pedir su variante de chocolate, menos tradicional, pero definitivamente más comestible. Otra curiosidad en las dulcerías era unos ataúdes de azúcar, que tenía un hilo que pendía a los pies del ataúd y que al tirar de él sacabas de su descanso a una pequeña calaverita (también de dulce) a través de una pequeña ventana que era dejada abierta en la superficie del ataúd de azúcar.

Muchos de los panes y dulces de la feria apelan a cautivarte con la vista, es una feria llena de colores, que te vende todo lo necesario para formar un tradicional altar de muertos, donde los mexicanos solían o suelen colocar algunos de los objetos y comidas que más les recuerdan de algún querido difunto. Y mientras recorría con mi familia los diversos puestos, a veces sólo con el deseo de asombrarnos, comprábamos unas deliciosas gorditas de nata para entretenernos mientras caminábamos y veíamos desfilar una gran cantidad de fruta confitada, rompopes y cocadas.

Artesanía y jueguetes en la Fería del Día de los Muertos

Por supuesto no todo es comida, aunque si forma una gran parte de la feria, también son importantes las artesanías y nada era más importante que los juguetes de la feria, que eran juguetes en su mayoría hechos con cartón y madera, juguetes que ya no se podían observar en ninguna juguetería mexicana, quizá desde hacía unos cuarenta años o más.

Especialmente famosas son las Lolas, que son muñecas de cartón cuyo cuerpo por supuesto en nada recuerda a las muñecas modernas y que también se podía pedir que le pusieran el nombre que uno desease, también había caballitos de cartón que eran unidos a un palo de escoba para emular una cabalgata imaginaria, y una gran cantidad de máscaras, mis favoritas las que tenían forma de lobo y las calaveras con sus dientes hechos con granos de maíz, éstos son algunos de los juguetes que desanima a los vendedores seguir llevando a la feria, los artesanos que los fabrican van desapareciendo, si tienes la oportunidad de asomarte a ésta feria hazlo, seguro en otras ciudades de México hay eventos similares, sé parte de éstas increíbles costumbres, antes de que ellas también sean colocadas en nuestros altares durante un 2 de noviembre.

Y para finalizar y evitar que se pierdan las tradiciones quiero compartir contigo como preparar el pan de muerto ya que pronto se acerca la fecha y por supuesto este pan no puede quedar fuera de la celebración.

Receta de Pan de Muerto

Ingredientes:

  • 600 gr. Harina
  • 11 gr. Levadura
  • 150 gr. Azúcar
  • 1/2 cdta. Sal
  • 145 gr. Mantequilla
  • 1 cda. Ralladura de naranja o 2 cdas. Agua de azahar
  • 125 ml. Leche
  • 3 Pzas. Huevo
  • 3 pzas. Yemas
  • 1 pza. Huevo para barnizar
  • 150 ml. Agua

Instrucciones:

  1. Combianr el agua tibia en la levadura una cucharada de harina y una cucharada de azúcar, dejar reposar por alrededor de 15 minutos hasta que forme una espuma no calientes demasiado el agua pues de esta forma puede ser demasiado caliente para la levadura y pueden morir lo que hará que el pan no levante.
  2. Batir en un recipiente o con ayuda de una batidora harina, azúcar, sal y la ralladura de naranja o el agua de azahar. Puedes utilizar tanto ralladura como agua de azahar.
  3. Añadir la leche y la mezcla de levadura a esta preparación y batir hasta incorporar
  4. Agregar 3 piezas de huevo y 3 yemas, añade pieza por pieza hasta que se incorpore perfectamente a la masa cada una de ellas; para el momento de incorporar todo el huevo la masa debe ser muy elástica.
  5. Añadir la mantequilla previamente acremada o derretida ligeramente para que pueda incorporarse pefectamente.
  6. Reposar la masa cubierta con un paño húmedo o papel film y reposar por al menos 2 horas o durante toda la noche en refrigeración eso le dará una excelente textura para manipular el pan.
  7. Formar porciones del tamaño deseado que deseamos y dar forma redondeada, reservar una porción de la masa para formar los “huesitos” del pan  con los que lo vamos a decorar y colocar formando una cruz sobre el pan pegar con el huevo restante batido con un poco de agua.
  8. Reposar nuevamente hasta que doble su volumen y barnizar.
  9. Hornear a 180°C por 30 minutos hasta que estén dorados ligeramente.
  10. Por útilmo fundir mantequilla y barnizar los panes con ella, espolvorear con azúcar.

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  1. 18 octubre 2015
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  3. 10 octubre 2015
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