La Importancia del Huevo en Nuestra Cocina y 3 Recetas

El huevo en el desayuno es uno de los grandes placeres con el que uno se puede encontrar al despertar, una de las fuentes nutricionales más ricas, a final de cuentas contiene dentro de él todo lo que debe de ayudar a conformar un pollito. Por lo general consumimos huevos de gallina, sin duda el más sencillo de conseguir y no por ello el menos interesante, también los hay pequeños de codorniz, gigantes de avestruz y los grasos huevos de un pato, entre muchos otros. Y por lo tanto no hay cosa más importante en la cocina de todo hogar que la de saber cocinar un huevo, tal vez también el primer alimento que aprendí a preparar sobre el fuego.

La Importancia del Huevo en Nuestra Cocina y 3 Recetas

Uno de los dichos más comunes en mi tierra, cuando alguien no sabe cocinar, y tan sólo detrás del “hasta el agua se le quema” es el “ni un huevo sabe hacerse”. Y en éste artículo quisiera tratar algunas de las formas de cocción más básicas de un huevo, aquellas indispensables para alegrar el corazón en las mañanas, pues el aprender a cocinar un huevo da pie a la preparación de algunas de las recetas más importantes en la historia de la gastronomía, sólo piénsese en cuantos básicos requieren al huevo entre sus ingredientes la mayonesa, la crema pastelera, la salsa bechamel, etc.

Cómo distinguir un buen huevo

Y todo comienza con la selección de un  buen huevo, que tampoco es cosa sencilla, ya que en los mercados podemos encontrar diversas calidades de éstos, y si en tu país no señalan la calidad del huevo que compras, hay algunos tips que te pueden ayudar a reconocer un buen huevo. Para empezar debe llegar a tus manos una cáscara intacta, sin fisuras, firme y sin manchas de sangre, siempre hay que lavarlos antes de romperlos de cualquier manera, el siguiente paso es que al romperlo y colocarlo en una superficie la yema debe quedar bien centrada, no correrse a un lado, quedar en medio y sin romperse o mezclarse fácilmente con la clara (sobre todo importante para unos deliciosos huevos estrellados, no tanto si uno está pensando en batirlos para un pastel u otra receta) y el método final para conocer su frescura es el colocar un huevo dentro de un vaso de agua, pues el verdaderamente fresco debe de hundirse al fondo del vaso, si ocurre lo contrario es que su contenido a comenzado a evaporarse y cada vez hay más aire en su interior, ello no lo vuelve necesariamente malo y en ocasiones puede ser útil, pero no asegura la máxima calidad del alimento, cuando éste se consume por sí solo.

Ahora pasemos a las preparaciones de huevos básicas:

Huevos fritos o estrellados:

Para ésta receta es donde la calidad del huevo más importa, es la prueba más dura a la que se puede someter un huevo, pues unos huevos fritos sin un buen huevo son casi imposibles de preparar correctamente, es esa escena clásica de una yema perfectamente redonda y un halo a su alrededor formado por la clara que invita a hundir el tenedor lo antes posible.

Ingredientes:

  • 1 huevo.
  • Aceite vegetal.
  • Sal y pimienta al gusto.

Preparación:

  1. Calentar sartén, cuando se encuentre suficientemente caliente añadir un poco de aceite que pueda ser distribuido en toda la sartén y continuar calentando, idealmente debería alcanzar los 120°C antes de añadir el huevo, pero eso es difícil de determinar en una cocina ordinaria, así que bastará con echar con mucho cuidado una gota de agua, y cuando ésta deje de chisporrotear sabremos que se alcanzó una temperatura óptima.
  2. Romper el huevo sobre el borde de una estufa, cuenco, sartén, etc. justo en el medio, procurando hacer una fisura longitudinal sin que el huevo salga aún de la cáscara y abrir delicadamente sobre la sartén.
  3. Dejar cocinar hasta que la clara se vuelva completamente blanca y la yema tome una consistencia algo firme, se le pueden dar distintos acabados dependiendo de cuanto tiempo se le deje en cocción, dejando una base crujiente y una yema un poco más cocida, o que al tentarse con un tenedor ya servida suelte su contenido en un estado un tanto líquido.

Huevos revueltos:

Probablemente la más fácil de todas las preparaciones básicas del huevo, y para quien nunca ha cocinado antes, la que lo sacará del paso apenas se ponga al frente de la cocina.

Ingredientes:

  • 2 huevos.
  • Sal y pimienta.

Preparación:

  1. Hay dos maneras de hacer el primer paso, la primera es romper los huevos en un recipiente y batirlos con un tenedor antes de incorporarlo a una sartén caliente con un poco de aceite o la segunda es añadir los huevos directamente a una sartén caliente con un poco de aceite sin revolverlos previamente.
  2. Cocinar los huevos a fuego medio revolviendo de cuando en cuando mientras el huevo se esponja, servir caliente con una rebanada de pan.

Huevos duros:

Los huevos  duros se incorporan en muchas ensaladas, en ocasiones con algunas carnes y son el principio de los huevos a la diabla.

Ingredientes:

  • 1 pza. de huevo.
  • Agua fría.
  • Sal y pimienta.

Preparación:

  1. Cubrir en un cazo el huevo con su cáscara con agua fría.
  2. Cocer a fuego bajo tratando de no llevar a ebullición, una cocción a fuego bajo permite una textura óptima, sólida y no gomosa. La cocción te llevará entre 10-15 minutos, dependiendo de tu altitud.
  3. Retirar cáscara con los dedos y añadir un poco de sal y pimienta.

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sea el Primero en Puntuar)
Loading...
12 Comentarios
  1. 18 noviembre 2015
    • 18 noviembre 2015
  2. 8 junio 2015
    • 9 junio 2015
  3. 20 abril 2015
    • 21 abril 2015
  4. 20 abril 2015
    • 21 abril 2015
  5. 19 abril 2015
    • 21 abril 2015
  6. 17 abril 2015
    • 18 abril 2015

Deje un Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Agregue una imagen a su comentario. (Opcional)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento a nuestra política de cookies.

CERRAR